19-05-2026
El autodespido, o despido indirecto, es una figura legal muy importante en materia de protección de derechos laborales. Básicamente, permite al trabajador poner término al contrato (parecido a una renuncia) pero por ciertos incumplimientos del empleador y, por lo tanto, dando derecho al pago de indemnizaciones.
En cierta medida, lo que sucede es que el empleador genera condiciones que hacen intolerable para el trabajador continuar prestando servicios. Si no existiera el autodespido, el trabajador estaría obligado a seguir trabajando en esas condiciones o presentar su renunciar y perder el derecho a cualquier indemnización, de ahí su importancia.
Veamos algunos aspectos de esta figura y cómo puede utilizarse.
Causales que lo fundamentan
El despido indirecto no procede por cualquier acto del empleador o jefatura. El Código del Trabajo indica cuáles son los casos específicos en que puede invocarse:
1.- Graves conductas indebidas: falta de probidad, acoso sexual o laboral, violencia física contra el trabajador o alguno de sus colegas, ofensas verbales y conducta inmoral (este último punto podría incluir comportamientos que desconozcan normas de conductas aceptadas generalmente).
2.- Acciones que pongan en peligro la seguridad o salud del establecimiento donde se trabaja o de los demás trabajadores (por ejemplo, no respetar normas sobre uso de elementos de seguridad o protección personal).
3.- Incumplimiento grave de las obligaciones que impone el contrato de trabajo.
Pasos a seguir para autodespedirse
Informar.
El trabajador tiene que dar aviso escrito a su empleador, con copia a la Inspección del Trabajo, del término de la relación laboral, en un plazo de tres días hábiles, indicándose cuál es la causal de despido indirecto que se invoca y los hechos que la respaldan. Es importante conservar la documentación que acredite el envío de la carta.
Presentar la demanda.
No basta sólo con informar. El trabajador tiene un plazo de 60 días hábiles para demandar ante el Juzgado de Letras del Trabajo correspondiente el autodespido.
Este tipo de procedimiento judicial requiere necesariamente ser representado por un abogado. Entre otros antecedentes, deberá acompañarse copia del contrato de trabajo, comprobante del envío de la comunicación que ya hemos señalado y liquidaciones de sueldo.
Posibles resultados
Si el juez resuelve que, efectivamente, se cumplen los requisitos para configurar el autodespido, se condenará al empleador al pago de las indemnizaciones sustitutiva de aviso previo y por años de servicio, esta última aumentada en el porcentaje que corresponda según la causal que se utilizó (por ejemplo, la indemnización por años de servicio se incrementará en un 50% si la causal invocada fue el incumplimiento grave de las obligaciones del contrato).
En caso de rechazarse la demanda, se entenderá que el trabajador presentó su renuncia voluntaria, por lo que no tendrá derecho al pago de indemnización alguna. Además, si se alegaron conductas de acoso laboral o sexual, podría quedar obligado a indemnizar al empleador y a otras acciones legales.
Si estás en esta situación y no sabes por dónde empezar, es importante recibir asesoría adecuada para evaluar tu caso y avanzar correctamente en el proceso. Conversemos, estoy para ayudarte.